En el camino

Porque se hace camino andando, te proponemos una serie de iniciativas. Recuerda que estamos disponibles y que nunca irás solo.

1. LAS LLAMADAS

Seguramente en más de una ocasión te hayas hecho preguntas sobre tu vida, el camino que vas recorriendo y si está respondiendo a lo que sientes que, como cristiano, Dios quiere para ti.

La vocación es una invitación de Dios para vivir TU PROPIA VIDA DE MANERA PLENA, para ser feliz y hacer felices a los demás. Todas las personas tenemos una vocación, Dios sigue llamando a todos. Pero tenemos que estar atentos para escuchar su voz en medio del ajetreo de cada día.

Si has llegado hasta aquí quizás sea porque sientes curiosidad o porque en algún momento te has preguntado si “eso de ser hermano” es para ti. Queremos ayudarte a conocer mejor la vocación del Hermano Marista, a discernir si este puede ser tu camino, en caso de que te lo plantees.

No dudes en contactar con nosotros sin ningún tipo de compromiso si tienes dudas o necesitas compartir lo que estás viviendo.

2. EL ACOMPAÑAMIENTO

Antes de ti, otros recorrieron este camino y sus experiencias quizás puedan ayudarte. Por esto, para que te sea más fácil ponerle nombre a lo que vas viviendo, te ofrecemos la posibilidad de hablar con un Hermano.

En un primer momento puedes entrar en contacto con algún hermano que te pueda escuchar, para que compartas lo que sientes. A veces es difícil compartir este tipo de planteamientos con gente cercana. Te ofrecemos un espacio donde poder hablar con alguien que ha pasado por ahí, que te ayude a aclarar tus preguntas, desde la confidencialidad. 

Este diálogo o el acompañamiento no tratan de darte respuestas, sino que te aporta las herramientas para que seas tú quien responda con libertad y honestidad a la llamada que Dios te está haciendo.

3. ¡ARRIÉSGATE! ACÉRCATE Y EXPERIMENTA

El discernimiento vocacional debe llevarte a la acción. Las llamadas de Dios nos ponen siempre en camino. Piensa en tu pasado y seguramente descubrirás acciones que han sido movidas por la respuesta al plan de Dios.

En este caso, te animamos a que lleves a cabo experiencias de vida junto a los hermanos. ¡Qué mejor para entender lo que significa serlo que experimentando!

Tenemos diferentes opciones y podemos, además, trazar contigo un plan que te ayude a profundizar y a ganar en experiencia. Sin duda, saldrás con el corazón enriquecido.

4. ¡DA EL SALTO!

Si después de este discernimiento, tu corazón vibra en lo marista, sientes que la vida junto a otros hermanos te llena, y pensar en regalarla a los niños, niñas y jóvenes del mundo te hace sonreír …  Es momento de dar el salto.

Tranquilo, uno se hace hermano de un día para otro, estos son los pasos que damos al iniciar nuestra andadura marista: 

1. El Postulantado es “una experiencia de vida compartida con una Comunidad de Hermanos, sin más compromiso que conocer, descubrir y compartir el estilo de vida del Hermano”. Acabado este período de experiencia, tendrás la oportunidad de plantearte un paso más.
2. El noviciado es una experiencia de conocimiento, fundamentación y profundización en la vida de Hermano Marista. Se compone de 2 años de formación. En esta etapa podrás conocer más de cerca la vida de Marcelino y la historia del Instituto. Además, podrás profundizar, desde el estudio, en el regalo que Dios nos hace a través de su palabra y del mismo Jesús.

En estas dos etapas tendrás la oportunidad de compartir experiencias con jóvenes de otras congregaciones que, como tú, se atreven a plantearse su vocación en serio.

5. ¿HABLAMOS?

No importa en qué lugar te encuentres, si esto es algo que se te ha pasado una vez por la cabeza sin más, o si llevas madurando esto en tu interior un tiempo. Cada camino es único y por ello queremos escucharte.

Que Jesús y nuestra Buena Madre te acompañen en tu camino de descubrir lo que Dios quiere para ti. Nosotros estamos deseando compartir el camino contigo.

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